El veto a la Ley de financiamiento universitario realizada por el presidente de la nación y ratificada en el Congreso de la Nación, atenta contra la necesidad de un presupuesto 2025 que asegure la continuidad de programas y becas que garanticen el ingreso y permanencia de los estudiantes, como también la vinculación de las universidades con la sociedad, y la invención en ciencia y tecnología. Además, un presupuesto que  respete la Constitución Nacional,  la Ley Nacional de Educación Superior y le permita cumplir sus objetivos de docencia, investigación y extensión.

En este contexto, nos preguntamos y nos interesa saber ¿Cómo afecta esta situación actual a la secretaría de extensión de la UNC? área que tiene la  tarea de llevar adelante proyectos extensionistas, entendiendo la extensión como las acciones que la comunidad educativa realiza destinadas a la población general más allá de la población universitaria con fines de inclusión y co-construcción de conocimiento. Es así que mayormente planifican y llevan adelante acciones territoriales y comunitarias. En ese sentido, se destaca el programa “Puntos de Extensión”, el cual tiene como fin generar una articulación territorial con organizaciones comunitarias de la ciudad de Córdoba, manteniendo vínculo con un total de 30 de ellas. 

Para conocer más detalles de la situación de este programa humanístico – que tiende al desarrollo de acciones que buscan atender las demandas de las comunidades de las que forman parte- nos pusimos en contacto con Agustina Ravalli, no-docente  de la Secretaría de Extensión, área central de la UNC, quien comentó que desde principio de año su labor se desarrolla con mucha incertidumbre: 

 “En un contexto donde peligra el presupuesto universitario, quienes llevamos adelante la labor extensionista tenemos preocupación de que esto afecte de manera profunda la tarea sociocomunitaria que la UNC lleva adelante, dando respuesta a numerosas demandas de nuestra sociedad, como es el apoyo escolar, cursos de oficios, proyectos de salud integral, entre otros.”

Agustina Ravalli

Además, Ravalli destaca de que a pesar del esfuerzo que han hecho por mantener las acciones con la misma dinámica que los años anteriores se vieron obligados a planificar de forma y a través de criterios selectivos los proyectos a realizar. En ese sentido, destaca la gran preocupación por el aumento de las diferentes necesidades que se manifiestan con cada vez más frecuencia dentro de la población:

 “No es faltar a la verdad decir que tendremos que planificar de manera selectiva, intentando juzgar cuáles son las acciones de suma prioridad, mientras al mismo tiempo recibimos cada vez más demandas de las comunidades, que nos transmiten principalmente un aumento de las necesidades de alimentación y de las problemáticas de violencia y consumo.”

Recordemos que a través de esta área  se realizan actividades para la comunidad  como el Programa Apoyo Escolar que busca acompañar a niños, niñas y adolescentes de distintos barrios de la ciudad que asisten a escuelas públicas. La campaña solidaria de alimentos Golazo, destinada a comedores comunitarios de la ciudad. Hoy en día se encuentran activos los cursos de extensión para trabajadores de la economía circular, destinado a emprendedores y cooperativas, y una mesa de trabajo sobre dengue y repelentes naturales, donde en conjunto con profesionales, organizaciones comunitarias y emprendedoras autogestivas de cosmética natural, se promueven  y generan estrategias comunitarias para prevenir las enfermedades transmitidas por mosquitos.