Por Aguirre, Anael y López, Belén

El viernes 25 de octubre, Córdoba vivió la Noche de los Museos de forma única, organizada en conjunto por la Municipalidad, la Universidad Nacional de Córdoba, la Agencia Córdoba Cultura y diversas instituciones educativas. Bajo el lema “Museos por la Educación y la Investigación”, los museos de la ciudad abrieron sus puertas gratuitamente, ofreciendo a los visitantes visitas guiadas, espectáculos, conciertos y talleres.

Pero esta edición 2024 no fue solo una celebración cultural. En sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, como la educación de calidad y el desarrollo de infraestructuras sostenibles, los museos también apostaron por actividades que invitaban a la reflexión sobre el medio ambiente, el uso responsable de los recursos y el papel de la ciencia en la búsqueda de soluciones a problemáticas globales.

Así, la Noche de los Museos iluminó no solo las salas del Museo de Ciencias Naturales, sino también la conciencia colectiva sobre un tema urgente: la sustentabilidad. Donde la intervención artística “Biodiversidad en apuro. Educar, Actuar, Concientizar” se destacó como uno de los momentos más impactantes de la noche. Con esta frase, se hizo un llamado urgente a la reflexión sobre la crisis ambiental y la responsabilidad humana hacia la fauna. 

A medida que transcurría el recorrido por las exposiciones, preguntas como “¿Qué dejamos al pasar? ¿Qué impacto tiene nuestra huella?” interpelaban a los visitantes, apelando a la necesidad de una conexión más empática y comprometida con las especies que coexisten en el planeta. Siendo estas, inquietudes que resuenan cada vez más en una sociedad desconectada de la naturaleza. 

Dentro de las exposiciones, se encontraron piezas acompañadas de la advertencia “contenido sensible”, que incluían animales decomisados ​​en operativos de conservación, como testimonio de seres que alguna vez fueron víctimas del tráfico ilegal y la explotación. Estas muestras, que reflejaban la dura realidad de la biodiversidad, confrontaron al público con la pregunta de ¿qué significa ser parte de una especie que impacta tan directamente en su entorno?. 

Por lo que el impacto de la intervención fue evidente: la crisis de la biodiversidad no es una idea abstracta, sino una realidad tangible y urgente.

Pero la noche por la concientización no se limitó a mostrar el dolor, sino que también destacó la esperanza y las acciones en marcha. En la sección dedicada a la Patrulla Ambiental, se presentaron las tareas que se llevan a cabo para proteger la fauna local permitiendo a los visitantes conocer cómo se trabaja en la recuperación de especies amenazadas y en la educación ambiental. La conexión entre la acción y el cambio era notable donde se mostraba un gran compromiso por la biodiversidad.

Así, en su participación del evento, el Museo de Ciencias Naturales se presentó como un faro de información y acción. Esta Noche de los Museos fue más que una celebración cultural: fue un llamado a la responsabilidad compartida recordándonos que, en este mundo, cada acción cuenta y cada especie importa.